Viajar atrapando sueños

Desde que arranqué este viaje me hacen preguntas como ¿qué recorrido vas a hacer? ¿pasás por tal lado? ¿cuántos días te quedas en tal otro? ¿en qué fecha llegas a…? y la mayoría de veces no se la respuesta. No es que no tenga un recorrido más o menos planeado, es que a medida que voy avanzando surgen oportunidades o invitaciones inesperadas que cambian el rumbo del viaje.

Durante mi estadía en Rosario, antes de seguir camino hacia San Pedro, recibí una invitación a Los Cardales, en la provincia de Buenos Aires. El motivo del encuentro era, además de compartir momentos con amigos, darle la bienvenida a la Argentina a la familia Zapp. Pero, ¿quiénes son los Zapp? Digamos –en resumidas palabras– que son los culpables de que muchas personas –me incluyo– nos animemos a ir tras nuestros sueños.

Herman y Candelaria iniciaron, en el año 2000, un viaje con destino a Alaska en un auto de 1928. Y en el camino pasaron muchas cosas que cambiaron su destino. Por ejemplo, se quedaron sin dinero y tuvieron que rebuscárselas de diferentes maneras para poder seguir, fueron reparando el auto a lo largo del recorrido, navegaron a través del Río Amazonas en un bote que prepararon ellos mismos y tuvieron un hijo mientras viajaban por Estados Unidos –al que llamaron Pampa–. Tras cuatro años llegaron a Alaska. Pero ese no fue el fin del viaje sino que decidieron llevarlo mucho más allá; salieron en busca de nuevos caminos y tuvieron tres hijos más. Tehue en Argentina, Paloma en Canadá y Wallaby en Australia.
El libro “Atrapa tu sueño” –que relata su viaje desde Argentina hasta Alaska– demuestra a través de sus experiencias que vale la pena luchar por lo que uno desea. Sus testimonios inspiran a muchas personas y cuando escribimos “Cruzando Fronteras” quisimos dar a conocer su historia, además de incluir unas palabras de Herman y su familia en la contratapa.

IMG_6250

El encuentro era el domingo pero decidí llegar el sábado para ayudar a los organizadores. Me perdí más de una vez buscando la “tranquera verde” –viajar sin GPS a veces no me da buenos resultados– pero después de seguir las indicaciones de unos gauchos a caballo aterricé en el campo de Ale. Allí se haría el evento al día siguiente.
Esa tarde conocí a la familia Zapp y además recibí una sorpresa; me encontré con Franco, un amigo que no quiso perderse el encuentro y viajó a dedo desde Santo Tomé. Mientras tomábamos unos mates aproveché para entregar a Herman y Cande un ejemplar de Cruzando Fronteras y, sentí que de alguna manera Gabi (mi hermano) y yo estábamos agradeciendo la motivación que habíamos recibido de parte de ellos.
A la noche fuimos a la “Fogata de San Juan”, una fiesta que se realiza todos los años en Los Cardales. Había platos típicos de diferentes países –yo comí unas arepas en el stand de Colombia– pero lo más interesante fue la quema de los muñecos y la gran fogata final.

IMG_6060

El libro recorrió 400 km y fue entregado a Herman y Cande

IMG_6064

Esa misma noche dormí en casa de Ale y amanecí con el sonido de los pajaritos y un intenso aroma a eucalipto. Desde temprano motos, autos, viajeros y soñadores fueron llegando al lugar y después del picnic del mediodía comenzaron las actividades en grupos. Primero fueron rondas de abrazos. Luego, un tiempo para que cada uno exprese lo que sentía. Algunos recordaban situaciones de sus vidas. Otros contaban sus proyectos. Otros simplemente estaban felices de haber asistido al encuentro. Un muchacho –no recuerdo su nombre ni de donde era– nos hizo emocionar cuando contó sus sueños con lágrimas en los ojos (¿cómo no emocionarnos cuando hablamos de nuestros sueños?). Yo conté que ya estaba viviendo el mío: viajar por el país en moto, conocer gente, lugares, ser libre…

IMG_6067

Las chicas preparando todo

IMG_6082

IMG_6167

IMG_6116

Más tarde, la familia Zapp –con Herman y Pampa al mando del megáfono– pasó a contar historias y anécdotas graciosas de sus viajes y a responder las preguntas que los demás les hacíamos.

IMG_6111

Pampa, el mayor de los Zappitos

IMG_6160 IMG_6129 IMG_6148

En fin, me encontré en persona con amigos –hasta ese momento virtuales– y conocí otros viajeros que al igual que yo, estaban arrancando sus viajes. Por ejemplo Cami y Vani, a punto de salir hacia Brasil en un Ford Falcon, y Caro y Leandro, que en unos meses iniciarían su travesía desde Argentina hasta Alaska en una combi llamada “Jacinta”.
Fue un fin de semana en el que cada uno se nutrió de las experiencias de los demás. A veces, hay situaciones que nos alejan de nuestros sueños pero estos encuentros –con gente que contagia buena onda– hacen que uno refuerce las ganas de seguir atrapándolos.

IMG_6185

Caro, Herman, Cande, Leandro y yo. Jacinta y Caprichosa posan detrás

IMG_6137

Hasta hubo una cama elástica para los mas chicos (y no tan chicos)

IMG_6213b

La noche después del encuentro dormí acá

VIDEOS